Cientos de veces he escuchado estas frases en mi oficina: «Nunca podré acoger al hijo de un donante», «El bebé me va a recordar al donante» «Quiero ver mis genes en mi descendencia» …

A decir verdad, cuando escucho eso, me doy cuenta de que la mujer aún no está lista para dar el siguiente paso. Le doy más tiempo ya que entiendo completamente su postura. Se siente asustada y frustrada puesto que acaba de darse cuenta de que su propio cuerpo nunca podrá producir la sustancia que da vida. No es fácil aceptar el hecho de que tu propio cuerpo te ha engañado y está al borde de la muerte.

Según la estadística, el 80% de las mujeres dirán «jamás» tras acudir a su primera consulta sobre la donación de óvulos. Casi la mitad de ellas comenzarán a pensar en un divorcio, creyendo que no tienen derecho a privar a sus parejas de la oportunidad de formar una familia completa. Pero, la verdad es que, he conocido a algunas parejas en mi carrera profesional cuando las parejas masculinas se negaron a aceptar una donación de óvulos.

El número de los pacientes que han realizado 3 y más ciclos FIV sin éxito con sus propios óvulos se ha reducido hasta el 70%, y justo después del último intento fallido nadie se plantea acudir a formas alternativas de reproducción… tiempo, tiempo y una vez más tiempo – necesitas darte tiempo para tomar la decisión correcta.

Algunos expertos creen que cuando una mujer se enfrenta a la pérdida de fertilidad, ella necesita pasar por las 5 etapas de la negación del dolor: aislamiento, ira, regateo, depresión y finalmente – aceptación.

Aíslate y piénsatelo

Todas las malas noticias son malas solo por los 3 primeros días. De hecho, deberías mirar hacia atrás y evaluar cuánto hiciste para evitar esta situación. Recuerda tu tiempo, dinero, medicamentos, esperanzas, dolor, lágrimas y expectativas injustificadas – todo esto estaba presente en tu ‘vida de infertilidad’, en tu camino espinoso hacia la maternidad. Recuerda cuántas veces has mirado tu prueba Clearblue sin que diga nada, cuántas veces te ha llamado tu médico lamentando que todos los embriones se detuvieran en el desarrollo o que tu PGT no mostrara embriones viables para su transferencia. Meses de estimulaciones, una incontable cantidad de inyecciones … y al final nada, excepto el sufrimiento.

Has hecho todo ese increíble esfuerzo para poder decir: «He hecho todo lo que podía, he aprovechado cada oportunidad, pero no es nada».

Esto no significa que hayas perdido tu tiempo, incluso si sabías el resultado al principio, estoy bastante segura de que volverás a tu camino. La esperanza es lo último que muere. Entonces, sea cual sea el resultado, solo debes dar un paso adelante e ir más allá.

Deja que salga todo tu enojo

Canta, baila, cruza el Bósforo nadando, corre, escala tu propio Everest – libera tu energía afectada, exprésate lo mejor que puedas en los ámbitos que son completamente desoconocidos para tí. Esto te ayudará a apartarte de la realidad por un tiempo y hallar nuevas fuerzas e inspiración para seguir adelante. No te comportes de forma destructiva con tu pareja querida, no lo merece, y además, no puede ayudarte a resolver el problema.

Regatea con tu ego

Pregúntate a ti mismo: «¿Quiero ser madre de un bebé, gestarlo durante 9 meses, dar a luz, amamantarlo, sostenerlo en mis brazos, escuchar su primera sonrisa y su primera palabra ‘mamá’, ver sus primeros pasos?»

O «¿LLevará mi bebé la genética parecida a la mía, quiero gestarlo durante 9 meses, dar a luz, darle el pecho, sostenerlo en mis brazos, escuchar su primera sonrisa y su primera palabra ‘mamá’, ver sus primeros pasos?»

Ya ves que la diferencia radica solo en una frase. Desde luego, la genética desempeña un papel significativo, pero no del todo. ¿Cuán grande lo deseas? ¿Crees que tus genes son tan únicos que puedes dejarte renunciar a la felicidad de ser madre?

Suelo preguntar a mis pacientes: ¿qué es exactamente lo que ustedes quieren que su hijo herede de ustedes?¿Qué rasgo o característica exclusiva? ¿Están seguros de que sin duda se heredan? ¿Y quién puede garantizar que lo verán en su futuro hijo? ¿Probablemente, solo quieren producir su copia genética en el futuro? Bueno, la clonación para tratar la infertilidad podría ser posible en el futuro cercano, pero ¿de verdad es una solución?

Me imagino que esto no es cuestión de genética del todo, es que tu ego simplemente no te deja decir adios a tus propias expectativas y a los planes que tienes para tu vida.

Regatea con tu ego, enfréntate a él y obtén tu felicidad, prepárate para perder algo cuando estás buscando algo. Esto compensa con creces el precio de ser madre, si de verdad deseas ser madre de TU hijo.

La depresión como plataforma para el nuevo salto

Estar deprimido es sentirse libre de cualquier pensamiento obsesivo. La depresión es una etapa de preparación para la aceptación, ya que no hay fuerzas para luchar, no hay más lágrimas para llorar, no hay nadie alrededor a quién debes mostrar tu resistencia y franqueza. Solo vas río abajo. Ha llegado el momento para sintonizar tu cuerpo con el fin de alcanzar un nuevo estado de ánimo, aceptar lo obvio y prepararte para dar un nuevo salto. Lo que ocurrió sigue ocurriendo – es hora de ser honesta contigo misma, ponerte de pie, despojarte de todos los arrepentimientos del pasado y comenzar una nueva vida.

La aceptación es tu regalo..

El momento cuando te des cuenta de que estás dispuesta a tomar los óvulos de un donante es el momento de la verdad, y la mujer siente un gran alivio. El mundo vuelve a llenarse de colores y adquirir significado. La práctica demuestra que este es el mejor momento para buscar nuevas posibilidades para iniciar el proceso de donación de óvulos. Estás tranquila, franca, segura de tu decisión. Es el mejor momento para abrir tu corazón y tu mente a una nueva vida. Te aseguro que nunca te arrepentirás de este momento, y si algún día en el futuro comenzarás tu diálogo con tu niño sobre el origen de la donación, sin duda comenzarás diciendo…

«Cariño, soy tu mamá, y tú eres el mejor niño con el que jamás podría soñar …»