Los términos ‘maternidad tardía, ‘maternidad pospuesta’, ‘social freezing’ o ‘elective freezing son relativamente nuevos en materia de TRA, y a pesar de su uso creciente en los EE. UU., este procedimiento todavía causa cierta desconfianza y dudas entre las mujeres.

Si contemplamos el proceso de forma alegórica, la preservación del material biológico no es más que un seguro para el futuro. ¿Adquirioms un seguro al comprar un coche nuevo? ¡Obviamente! Esto no significa que los conductores pierdan de inmediato el control y comiencen a infringir las reglas del tránsito. Esto ofrece una garantía si ocurre algún accidente: están asegurados.

Si una mujer no está lista para ser madre en un momento dado, o si acaba de dar a luz a su primer hijo y quiere retrasar el nacimiento de su segundo hijo, ella tiene todo el derecho de posponer estos planes para el futuro. Ella cumplirá de manera segura y total su misión biológica cuando su nivel social, financiero y profesional sean pertinentes. Y si un día, la edad, como enemigo, se interpone en su camino, arruinando todos sus planes para cumplir su anhelo, sus propios ovocitos siempre vendrán en su ayuda. No los de un donante, sino sus propias células nativas.

Lamentablemnte, con la edad adquirimos más que sabiduría y experiencia, a nivel genético los óvulos de las mujeres mayores de edad experimentan cambios significativos. La calidad de los ovocitos se reduce sustancialmente, y por esta razón, el porcentaje de embriones patológicos e incapaces de seguir desarrollándose está creciendo rápidamente. A los 40, es el 80%, y a los 43, ya el 95%. Es decir, en una mujer de 43-44 años de edad, es poco probable obtener un embrión para una implantación exitosa.

Por consiguiente, los óvulos congelados a una edad más temprana puede ser una verdadera salvación para estas mujeres. La oportunidad de posponer temporalmente los planes familiares, sin perjuicio de la salud de la futura descendencia, apareció gracias al innovador procedimiento de vitrificación, o sea, congelación ultrarrápida de óvulos, esperma, embriones a temperaturas extremadamente bajas. Con esta tecnología, el líquido dentro de las células no se cristaliza, sino que pasa inmediatamente a un estado amorfo, lo que garantiza la integridad y la viabilidad de las células después de su descongelación. El índice de supervivencia de las células tras su descongelación es bastante alto, supera el 95% y la frecuencia de embarazo es ligeramente inferior a la de los ovocitos frescos, aproximadamente el 50%. El material vitrificado se puede almacenar en un banco criogénico por tiempo indefinido. Hasta la fecha, no hay restricciones en la vida útil del biomaterial. Hay miles de informes de casos sobre niños de FIV nacidos después de una criopreservación de óvulos y embriones de larga duración. La medicina basada en la evidencia, los ECA y los metanálisis, todos nos dan una garantía: ¡los niños son absolutamente iguales a los concebidos de forma natural!

Inicialmente, la criopreservación de óvulos tenía indicaciones puramente médicas, a saber, la preservación del material biológico antes de la aplicación de quimioterapia y radioterapia en pacientes con cáncer. A medida que se introducía ampliamente en la práctica, el método también englobó los aspectos no médicos, como: religioso, social e incluso urgente, cuando la indicación para la criopreservación de los ovocitos es la incapacidad de obtener el esperma de la pareja el día de la punción folicular.

Hoy en día, ‘social freezing’ se señala como un procedimiento médico separado y puede llevarse a cabo a solicitud de la mujer en el marco del programa de ‘maternidad pospuesta’. Enormes corporaciones incluso cubren los gastos de medicamentos y manipulaciones médicas a sus empleadas, para motivar a las mujeres a realizar un trabajo largo y fructífero sin interrupciones para las listas de maternidad.

El programa comprende 2 fases:

En la primera fase, se aconseja y examina a la paciente para determinar si existen contraindicaciones para la estimulación hormonal. Las restricciones se pueden obtener solo en caso de patología somática crónica grave, lo que requeriría un enfoque más individual y, posiblemente, la acumulación de células de óvulos en el ciclo natural, también llamado ‘banco de ovocitos’.

Tras evaluar los resultados del examen y la reserva ovárica de la paciente, se le asigna un protocolo de estimulación ovárica individual. En el caso de baja reserva ovárica, se puede utilizar la estimulación leve. Dado que la cantidad de óvulos recibidos en la estimulación leve no es grande, se le puede sugerir a la mujer que continúe con la llamada estimulación doble: dos tandas de inducciones ováricas en un ciclo: ‘DuoStim’ o ‘protocolo de Shanghái.

A medida que los folículos crecen y maduran, se establece el día óptimo para la recolección de óvulos.

La recolección de óvulos se realiza de la manera más cómoda para una mujer, bajo anestesia intravenosa y dura solo 15-20 minutos. Todos los ovocitos recogidos son transferidos al laboratorio embriológico, donde son cuidadosamente lavados, seleccionados, vitrificados y almacenados en un banco criogénico.

La segunda fase comienza cuando la paciente está lista para usar ovocitos previamente criopreservados. Esta fase incluye la preparación de la paciente para la transferencia de embriones en ciclo natural o el uso de terapia hormonal. Descongelación de óvulos, fertilización, cultivo y transferencia de embriones a la cavidad uterina.

Según los estudios multicéntricos realizados en Europa, desde un punto de vista financiero, la maternidad tardía es la más rentable en comparación con el costo de los programas de FIV con óvulos frescos en la edad reproductiva más avanzada, o FIV con ovocitos de donantes.

Por ende, una especie de ‘seguro’ en forma de vitrificación de sus propios óvulos tiene varios aspectos positivos:

1) Al vitrificar los ovocitos, la paciente se dota de una opción confiable, aeficaz y segura para preservar el potencial reproductivo para el futuro.

2) Está exenta de la presión psicoemocional de la necesidad de implementar sus planes maternos con urgencia. Esta es una planificación racional del futuro profesional y familiar.

3) Este uso y la inversión de recursos es más rentable para garantizar el nacimiento de niños.

Como cualquier esfera médica, la maternidad tardía tiene sus oponentes. Ellos sostienen la idea de que es inmoral trasladar la paternidad a períodos posteriores, apelando a la vejez y la debilidad de tales padres, así como a la presión psicológica sobre el niño por el hecho de que perderá a sus padres antes que otros niños.

La maternidad pospuesta no es la promoción del nacimiento tardío. Toda mujer, si está lista y tiene un deseo, debe realizar sus planes maternos en la edad reproductiva. PERO, si en este momento de su vida no puede hacerlo, los médicos están obligados a brindarle una opción y una oportunidad real de aplazar su maternidad para un período más favorable.