La mayoría de las clínicas de FIV en todo el mundo dejaron de tratar a los pacientes y todos los servicios se suspendieron cuando se impuso un confinamiento.

El 14 de marzo de 2020, como medida de precaución, ESHRE informó que «todas las pacientes en tratamiento de fertilidad que estén considerando o planificando un tratamiento, aun cuando no cumplen los criterios diagnósticos de caso de COVID-19, de momento deben evitar quedar embarazadas».

El 17 de marzo de 2020, la ASRM emitió nuevas pautas para pacientes que se someten a tratamientos de fertilidad durante la pandemia COVID -19 pidiendo que suspendan nuevos ciclos de tratamiento y cancelen todas las transferencias de embriones y las cirugías electivas.

El 24 de marzo de 2020, la FSA (Sociedad Australiana de Fertilidad de) actualizó el comunicado recomendando que todas las pacientes que planean comenzar el tratamiento de fertilidad consulten con especialistas en el tratamiento para analizar las posibilidades de posponer su tratamiento.

EE.UU., Reino Unido, Australia, Rusia… y otros países alrededor del plantea han cantado al únisono la misma canción.

Para millones de parejas que estaban en proceso de preparación para la estimulación, la transferencia de embriones se canceló. Para los treintañeros, esta medida fue demasiado desgarradora y devastadora. El tratamiento de infertilidad ya no se consideraba urgente, y cientos de pacientes, médicos y sociedades de fertilidad mostraron su desacuerdo. ¿Quién toma la decisión final: tratar o no tratar? Pacientes que luchan por su última oportunidad, médicos presionados por inversores; gobierno que da prioridad a los casos más urgentes, sociedad?

En muchos casos, las pacientes piden a sus médicos que continúen con el tratamiento, ellas asumen toda la responsabilidad y explican que, como «nadie sabe cuándo se levantarán los confinamentos, nadie sabe si mis óvulos serán aptos para la fecundación dentro de un mes, o si tendré óvulos del todo». Si ahora ella tiene 40 años, aún puede tener la capacidad de concebir en el ciclo natural en la FIV, o con estimulación leve, y obtener un embrión ideal para hacer la transferencia. Pero sus posibilidades se están dismuyendo cada día, cada ciclo puede ser el último, cada óvulo puede hacerse el más feliz. Aún teniendo sentimientos conflictivos, algunas pacientes optarían por seguir alcanzando sus metas.

Norbert Gleicher, el jefe del Centro de Reproducción Humana: «Hay distintos grupos de pacientes para las que un retraso de 3 meses podría suponer una gran diferencia», refiriéndos a la decisión irresponsable de cerrar centros de FIV durante la pandemia COVID-19. Cree que tanto las pacientes con infertilidad como los pacientes con cáncer deberían, sin demora, continuar los tratamientos.

Naturalmente, la principal preocupación consiste en cómo responder a estas preguntas: ¿Qué va a ser con el embarazo y los bebés?, ¿Afectará la pandemia el desarrollo del bebé?, ¿Tendrá lugar la transmisión vertical de madre a hijo?, ¿Podrán amamantar las madres?

Muchas de estas preguntas se responderán paso a paso a medida que los bebés irán viniendo a este mundo. Según los datos de la OMS, las mujeres embarazadas no corren un mayor riesgo de contraer coronavirus, por tanto, tomando todas las precauciones, minimizando los contactos, observando la distancia social, protegiéndose con máscaras, usando desinfectantes, lavándose las manos, etc., tienen absolutamente iguales oportunidades de dar a luz a un bebé sano en la fecha prevista.

¿Qué más hechos parecen tener evidencia?

  • La calidad del esperma puede disminuir, lo que reduce temporalmente la fertilidad durante varios meses.
  • El parto prematuro es más probable en mujeres con COVID-19.
  • Se ha informado de la transmisión vertical del virus, sin embargo, no se han reportado casos graves de COVID-19 en bebés.
  • La leche materna no contiene el virus, por tanto, la madre debe seguir amamantando a su bebé; no obstante, si la madre está infectada, debe recurrir a la ayuda de una persona sana que alimente al bebé con leche colada.

Recientemente han llegado buenas noticias, las clínicas han reabierto; sin duda, la situación es diferente en cada estado, sin embargo, las pacientes poco a poco planean reanudar sus tratamientos de FIV.

Si tu estado aún no ha reabierto las clínicas de FIV, entretanto hay algunos consejos que pueden ayudarte a hacer frente al COVID-19:

  • Combate la obesidad: es un hecho absoluto que un IMC de más de 30.0 disminuye tu posibilidad de un tratamiento exitoso, causa abortos espontáneos y complicaciones en el embarazo. Ejercicios diarios, por lo menos 30 minutos para subir las escaleras, hacer sentadillas, saltar la cuerda, todo esto lo puedes hacer en casa. Come 5-6 veces pequeñas porciones, menos carbohidratos, más proteínas y fibra. Excluye el azúcar y pan.
  • Suplementos para la fertilidad: la vitamina C, E, D, ácido fólico (B9), antioxidantes naturales, ácidos omega-3,6 y zinc son muy importantes para tu sistema de fertilidad.
  • Los especialistas en reproducción recomiendan dejar de fumar obligatoriamente y evitar el alcohol.
  • Cuida tu salud emocional y psicológica; habla sobre tus problemas de fertilidad con tu pareja, comparte tus inquietudes y preocupaciones, practiquen yoga juntos. Estar cerca uno del otro, física y emocionalmente, es importante para ambos.
  • Manténte en contacto con tu médico o enfermera de fertilidad, todos están disponibles ahora por videoconferencias, no dudes en solicitar una conexión si realmente lo necesitas.

Dicen que después de que pase esta pandemia, el mundo nunca se mantendrá igual que antes, creemos que el deseo de formar familias incluso aumentará, porque nuestras familias son lo más importante, a pesar de todas las medidas restrictivas.